– Escrito por Marisa Howard-Karp y Julie McKinney
Este artículo es el segundo en nuestra serie sobre la planificación de emergencia para la pandemia para familias de niños con discapacidad. Puedes leer el primer artículo aquí
UN PLAN DE EMERGENCIA PARA LA PANDEMIA es un plan que describa qué hacer si tú y tu co-padre (si tienes uno) están enfermos y necesitan ponerse en cuarentena o ir al hospital. Para la mayoría de las personas, es difícil pensar en esto. Para aquellos que tienen niños con discapacidad, puede ser abrumador.
En nuestra primera entrada en esta serie, prometimos explicar este proceso palabra por palabra y guiarte paso a paso en cómo hacerlo. Así que, hagámoslo.
Paso 1: Haz un plan en caso de que estés enfermo en casa
Si tú y otros en el hogar se enferman, lo más probable es que ustedes se recuperen en casa. (A continuación, hablaremos sobre planes para una estancia hospitalaria.) Piensa en cómo protegerás y cuidarás a tus hijos, y en cómo te asegurarás de que tus hijos tengan todo lo que necesitan si tú u otros adultos en el hogar están enfermos.
Algunas cosas para incluir en tu plan:
- El lugar donde te pondrás en cuarentena para proteger a tus familiares (Ve las directrices de los CDC)
- Una lista de amigos o familiares que pueden dejar provisiones, comidas preparadas o medicamentos para ti y tus hijos
- Una lista de personas que se pondrán en contacto con tus hijos o—si tus hijos son pequeños—leerán un libro con ellos por video, para que tú puedas relajarte sabiendo que tus hijos están seguros sin supervisión constante
- Piensa en las personas que conoces que ya están vacunados o que tuvieron COVID. Ya que tienen protección contra infección, ellos son las personas que tienen más probabilidad de poder ayudar
Si tienes hijos más grandes que pueden estar en la cocina sin problema, intenta enseñarles a preparar algunas comidas sencillas: macarrones con queso en el microondas, pasta, huevos revueltos. Haz una lista de comidas sencillas que ellos pueden hacer sin ayuda, como sánduches de mantequilla de maní y mermelada.
Paso 2: Encuentra a una persona que pueda cuidar a tu hijo si tú no puedes hacerlo
Para algunos de nosotros, es por el comportamiento y necesidades de nuestros hijos que nuestros amigos y familiares pasan poco tiempo con ellos. Esto ya es duro, pero realmente puede dar miedo cuando estás tratando de identificar a un cuidador de emergencia que pueda tomar tu lugar si estás demasiado enfermo para cuidar a tu hijo.
¡Pero no entres en pánico! Piensa en esa persona que te dejó una comida preparada el otoño pasado cuando tenías gripe. ¿Quién sigue poniéndose en contacto contigo cuando estás pasando por momentos difíciles? ¿Quiénes son las personas que quizás no ves con frecuencia, pero que sin duda entrarían en un edificio en llamas para salvarte? ¿Quién es la persona con la que tu hijo se siente cómodo? Estas personas son tu gente, y este es el momento para hablar con ellos.
Unas cosas a considerar:
Puede ser útil tener en mente tres personas, en caso de que tu primera opción no pueda ayudarte cuando lo necesites (no olvides que en este caso, ayudarte podría significar estar expuesto al virus).
El viajar es difícil en estos momentos, así que si puedes, escoge a personas que vivan cerca de ti. Si eso no es posible, quizás haya un amigo o vecino que podría ayudarte por solo uno o dos días. Acuérdate: vas a pedir esto solamente si tú y tu co-padre (si tienes uno) te ponen muy enfermos.
Si compartes la custodia de tu hijo con alguien que no vive contigo, tú y el otro padre de tu hijo deben ponerse de acuerdo sobre el plan. Sabemos que eso puede ser difícil. Trata de mantenerte enfocado en tu meta: mantener a tu hijo seguro en caso de una emergencia. (Este artículo [en inglés] puede ser útil si tu co-padre es tu ex.)
Si tienes un hijo con discapacidades significativas o necesidades médicas significativas, este es el momento de buscar opciones de cuidado formales. Si tu hijo recibe servicios por medio del sistema de servicios para personas discapacitadas de tu estado, empieza ahí. Si tu hijo va a una escuela para niños con necesidades especiales, el psicólogo escolar u otros administradores también pueden ayudarte.
Esta parte de tu plan también debería abordar la cuestión de dónde tu cuidador de emergencia y tus hijos vivirán si estás demasiado enfermo para cuidar a tu familia. Hay algunas cosas para considerar
No te olvides de descargar esta plantilla [página eliminada] para anotar toda esta información.
Si estás en cuarentena en casa, ¿hay suficiente espacio en tu casa para que todos estén seguros y cómodos?
¿Es accesible para tu hijo la casa de tu cuidador?
¿Es segura para tu hijo la casa de tu cuidador? ¿Si no lo es, qué se necesitaría hacer para que sea segura—¿guardar las medicinas bajo llave, hacer los armarios seguros para bebés, sacar las alfombras y otros peligros de tropiezo?
Si tu hijo tiene un animal de servicio, ¿es segura para el animal la casa de tu cuidador?
Si el cuidador vivirá en tu casa, ¿necesita una llave, un código para la puerta o un código de alarma?
Paso 3: Pon por escrito un acuerdo formal y compártelo con cada persona que necesite saber
Cuando tu cuidador de emergencia esté de acuerdo sobre el plan, necesitas poner el plan por escrito. Este documento es distinto de tu testimonio (si tienes uno), porque este es un plan provisional que funciona más bien como una nota de permiso para una excursión escolar. Este acuerdo le permitirá a tu cuidador tomar decisiones sobre la atención médica, si tu hijo la necesita y tú estás demasiado enfermo para dar tu propio permiso. El acuerdo deberá ser notarizado (normalmente, puedes hacerlo sin costo en un banco). Aquí está una plantilla excelente del Colegio Americano de Médicos de Emergencias (ACEP, por sus siglos en inglés).
Cuando tu plan esté en funcionamiento, piensa sobre quién necesita saberlo. Obviamente tu cuidador de emergencia necesita una copia. ¿Tienes padres, hermanos o hijos adultos que quizás intentarán ayudarte y por eso necesitan conocer tu plan? ¿Hay maestros o niñeros que podrían apoyar a tu hijo? Todas estas personas necesitan copias. ¿Es tu hijo suficientemente mayor para entender el plan? Si es así, tu hijo también necesita conocerlo.
¡Uf! Hiciste la parte más difícil. ¡Buen trabajo!
Espera la parte 3 (parte final) de esta entrada dentro de unos días. Abordaremos la cuestión de cómo hacer un plan para mantener a tu hijo sano, seguro y tranquilo si estás enfermo y otro cuidador necesita tomar tu lugar.
Lee la parte 3 de esta entrada: ¿Cómo mantener a tus hijos sanos, seguros y tranquilos?